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Una presa española valida la monitorización inalámbrica continua mediante clinómetros

La monitorización continua de grandes presas está incorporando nuevas tecnologías que permiten detectar pequeños cambios en el comportamiento de las estructuras sin depender exclusivamente de campañas periódicas de medición. Un ejemplo destacado es la presa de Matalavilla, en la provincia de León, donde se ha implantado un sistema inalámbrico de clinómetros triaxiales para controlar de forma continua las variaciones de inclinación de la infraestructura.

El proyecto, desarrollado por GeoSat Ingenieros en colaboración con Endesa, constituye una experiencia pionera en España en la aplicación de redes inalámbricas de clinómetros a una gran presa. El sistema está operativo desde julio de 2022 y su funcionamiento se evaluó durante el periodo comprendido entre julio de 2022 y febrero de 2025. Según los resultados publicados por sus responsables, las mediciones confirmaron la estabilidad de la estructura durante el intervalo analizado.

¿Cómo funciona la monitorización mediante clinómetros inalámbricos?

Los clinómetros son instrumentos diseñados para medir variaciones de inclinación respecto a una referencia. En el ámbito de la auscultación de presas, permiten identificar pequeños cambios angulares que pueden estar relacionados con la respuesta de la estructura ante las cargas hidráulicas, las variaciones térmicas o las condiciones del terreno.

En Matalavilla se ha instalado una red de clinómetros triaxiales, capaces de registrar variaciones angulares en tres ejes. La transmisión inalámbrica permite enviar las lecturas sin necesidad de desplegar cableado de comunicación entre todos los puntos instrumentados.

El sistema utiliza tecnología WiSenMesh WAN, basada en una red mallada en la que los nodos pueden colaborar en la transmisión de datos. Esta arquitectura facilita la comunicación en entornos donde las distancias, la geometría de la infraestructura y las dificultades de acceso pueden complicar una instalación convencional.

Los datos se recogen con una frecuencia configurable, lo que permite adaptar el seguimiento a las necesidades de cada estructura y disponer de información actualizada para analizar su evolución.

Precisión y continuidad de las mediciones

Uno de los aspectos más relevantes de la experiencia de Matalavilla es la capacidad del sistema para registrar variaciones angulares muy pequeñas durante periodos prolongados.

Según la información técnica publicada por GeoSat, los equipos ofrecen una precisión de 0,01° y una resolución de 0,001°. Esta capacidad permite detectar cambios de inclinación que podrían pasar inadvertidos en inspecciones visuales o controles demasiado espaciados en el tiempo.

La monitorización continua también permite identificar variaciones puntuales, comprobar si una lectura anómala persiste y estudiar tendencias temporales. De esta manera, el sistema puede contribuir a distinguir entre fluctuaciones aisladas y cambios que requieren una revisión técnica más detallada.

Durante el periodo evaluado, la instalación también afrontó incidencias externas. La información del proyecto describe la detección de una variación brusca en uno de los nodos, asociada al desprendimiento de material de la pared, y la recuperación de los datos tras un apagón generalizado de nueve horas. Estos episodios permitieron evaluar tanto la capacidad de detección como la resiliencia de las comunicaciones.

Conviene señalar que la resolución angular del instrumento no equivale directamente a una precisión milimétrica en el desplazamiento de la presa. Para convertir un giro en un desplazamiento es necesario conocer la geometría del sistema, la posición del sensor y las condiciones de medida.

¿Qué aporta a la auscultación geométrica de presas?

La principal ventaja de esta tecnología es que complementa los sistemas tradicionales de control geométrico con una fuente adicional de información continua.

Entre sus aplicaciones más importantes destacan:

  • Detección temprana de variaciones: permite identificar cambios angulares que pueden justificar una inspección o un análisis específico.
  • Seguimiento de tendencias: facilita el estudio de la evolución de la inclinación y su posible relación con factores ambientales o de explotación.
  • Reducción del cableado: simplifica determinadas instalaciones y puede disminuir las necesidades de obra asociadas a la comunicación entre sensores.
  • Supervisión remota: posibilita consultar las lecturas y configurar alertas sin acceder físicamente a cada punto instrumentado.
  • Integración con otros sensores: puede combinarse con piezómetros, extensómetros y termómetros para interpretar el comportamiento de la presa de manera más completa.

Estas ventajas resultan especialmente útiles en grandes infraestructuras, donde la seguridad exige disponer de información fiable y detectar cambios relevantes con suficiente antelación.

Complementariedad con estaciones totales y GNSS

Aunque los clinómetros inalámbricos permiten conocer la evolución de la inclinación, no sustituyen por sí solos a la auscultación topográfica y geodésica.

Las estaciones totales robotizadas permiten medir prismas instalados en puntos de control y determinar sus coordenadas respecto a una red de referencia. El GNSS aporta información sobre el movimiento tridimensional de puntos seleccionados, mientras que la nivelación de precisión resulta especialmente útil para estudiar posibles asientos.

Los clinómetros, por su parte, registran variaciones angulares en los puntos donde están instalados. Cada técnica mide magnitudes diferentes, por lo que su combinación permite obtener una visión más completa del comportamiento de la infraestructura.

Una estrategia de auscultación eficaz puede integrar las mediciones topográficas, las inclinaciones, la presión intersticial, la temperatura y otros parámetros. El análisis conjunto ayuda a contrastar las observaciones y a determinar si una variación responde a condiciones esperables o requiere una evaluación adicional.

Hacia una auscultación más automatizada

La experiencia de la presa de Matalavilla muestra el potencial de los sistemas inalámbricos para ampliar la capacidad de vigilancia de infraestructuras críticas. La autonomía de los sensores, la transmisión de datos y la posibilidad de establecer alertas facilitan un seguimiento más frecuente sin necesidad de realizar una campaña presencial para cada lectura.

No obstante, la tecnología debe implantarse con criterios rigurosos de calibración, mantenimiento y validación. También es necesario establecer umbrales de alerta adaptados a cada estructura y analizar las mediciones dentro de su contexto hidráulico, térmico y geotécnico.

En definitiva, la monitorización inalámbrica mediante clinómetros representa una herramienta de interés para la auscultación moderna de presas. Combinada con estaciones totales, GNSS y otros instrumentos, permite avanzar hacia sistemas de control más continuos, automatizados y capaces de detectar cambios relevantes en el comportamiento de las infraestructuras.

Fuente: GeoSat Ingenieros y Endesa, información técnica del proyecto de monitorización inalámbrica de la presa de Matalavilla, publicada en marzo de 2026.