Los nuevos sistemas de planificación permiten realizar levantamientos LiDAR con drones en grandes superficies
Los levantamientos topográficos mediante tecnología LiDAR embarcada en drones están evolucionando hacia proyectos de mayor extensión y complejidad. La posibilidad de cubrir grandes superficies con sensores láser de alta precisión ya no depende únicamente de la capacidad del equipo de captura: la planificación de los vuelos, la gestión de las trayectorias y la organización de los datos se han convertido en factores determinantes para conseguir resultados fiables.
Las últimas actualizaciones de los programas de planificación de vuelos incorporan herramientas diseñadas para facilitar este tipo de trabajos, especialmente en terrenos extensos, con desniveles o con obstáculos que requieren adaptar continuamente la altura de vuelo.
Planificar grandes superficies mediante áreas de vuelo
Uno de los principales retos de un levantamiento LiDAR de gran extensión es organizar la captura de datos sin dejar zonas sin cubrir ni generar diferencias importantes entre las distintas pasadas.
En proyectos que abarcan cientos de hectáreas, realizar una única planificación puede resultar poco práctico. Por este motivo, las nuevas herramientas permiten dividir el área de trabajo en sectores o subáreas, cada uno con sus propios parámetros de vuelo y trayectorias.
Esta organización facilita la ejecución de campañas de mayor tamaño y permite adaptar la planificación a las características de cada zona. También ayuda a gestionar los puntos de retorno y las maniobras necesarias para que el dron pueda completar los distintos sectores de forma ordenada.
Una de las novedades recientes en este ámbito es la versión 6.3 de UgCS, que incorpora funciones específicas para proyectos LiDAR de grandes dimensiones. Entre ellas destacan la gestión de áreas de vuelo independientes, la configuración de determinados parámetros de escaneo y la mejora de las maniobras de seguimiento del terreno. Estas herramientas están orientadas a facilitar campañas que pueden superar las 100 hectáreas.
El seguimiento del terreno mejora la continuidad de la captura
En los levantamientos LiDAR, mantener una altura de vuelo adecuada resulta especialmente importante. La distancia entre el sensor y la superficie influye en la densidad de puntos, en la distribución de los retornos y en la capacidad para registrar determinados elementos del terreno.
Cuando se trabaja en zonas montañosas, canteras, taludes o grandes explotaciones, mantener una altura constante respecto al punto de despegue puede provocar variaciones importantes en la distancia real entre el sensor y el suelo.
Los sistemas de seguimiento del terreno permiten adaptar la trayectoria del dron a las variaciones del relieve. De esta forma, se puede mantener una distancia de captura más uniforme y reducir las diferencias de resolución entre las zonas elevadas y las depresiones.
Las nuevas funciones de planificación también contemplan maniobras laterales y pasadas adicionales, aspectos relevantes cuando se necesita cubrir superficies irregulares o completar los márgenes de un área de trabajo.
No obstante, el seguimiento del terreno debe configurarse teniendo en cuenta la cartografía de referencia, la autonomía del dron, los límites operativos y las condiciones de seguridad del vuelo.
La configuración del vuelo influye directamente en la calidad de los datos
La precisión de un levantamiento LiDAR no depende exclusivamente de las características del escáner. La altitud, la velocidad, la orientación de las pasadas y el número de retornos configurados pueden modificar el resultado de la captura.
Un estudio publicado en Annals of Forest Science en octubre de 2026 analizó cómo influyen distintos parámetros de vuelo en la medición de la altura de los árboles y del diámetro de sus troncos mediante LiDAR embarcado en un dron. La investigación utilizó un DJI Matrice 300 equipado con un sensor Zenmuse L1 y comparó diferentes alturas, velocidades, configuraciones de retorno y condiciones de adquisición.
Los resultados mostraron que la combinación óptima de parámetros dependía de la variable que se pretendía medir. En las condiciones concretas del ensayo, la estimación de la altura de los árboles alcanzó un error cuadrático medio de 0,33 metros, mientras que la medición del diámetro de los troncos obtuvo un valor de 3,2 centímetros.
El estudio también observó que factores como volar a menor altura, utilizar múltiples retornos y adaptar la orientación de las pasadas podían mejorar determinados resultados. Aunque estos valores corresponden a una plantación de chopos y no deben extrapolarse directamente a cualquier levantamiento topográfico, ponen de manifiesto la importancia de diseñar correctamente la campaña de captura.
Calibración y control de los datos
En los proyectos de grandes dimensiones, la planificación debe contemplar también los procedimientos de calibración y control. La correcta sincronización entre los datos del escáner, la unidad de medición inercial (IMU) y el posicionamiento GNSS es esencial para reconstruir la trayectoria del dron y georreferenciar adecuadamente la nube de puntos.
Algunas herramientas de planificación incorporan maniobras específicas para facilitar la calibración de la IMU al inicio del vuelo o en determinados momentos de la misión, siempre que sean compatibles con el sistema utilizado. Estas operaciones contribuyen a mejorar la consistencia del proceso, aunque no sustituyen los procedimientos de calibración, comprobación y ajuste propios de cada equipo.
Una vez finalizada la captura, también es necesario revisar la trayectoria, comprobar la densidad y continuidad de la nube de puntos, clasificar el terreno y contrastar los resultados con puntos de control independientes. En trabajos de precisión, estas comprobaciones permiten detectar posibles desviaciones entre sectores y verificar que el producto final cumple las tolerancias requeridas.
Más capacidad para proyectos topográficos de gran extensión
La evolución de los sistemas de planificación está facilitando que los drones LiDAR puedan utilizarse en campañas cada vez más extensas y complejas. La división de grandes superficies en sectores, el seguimiento automático del relieve y la configuración avanzada de las pasadas permiten organizar mejor los vuelos y aprovechar de forma más eficiente el tiempo de trabajo.
Estas mejoras resultan especialmente interesantes para levantamientos de explotaciones mineras, canteras, infraestructuras lineales, corredores eléctricos, zonas forestales y grandes parcelas. En todos estos escenarios, la combinación de una planificación adecuada con sensores LiDAR, posicionamiento GNSS y procedimientos de control de calidad permite obtener modelos digitales del terreno y nubes de puntos con un nivel de detalle adaptado a las necesidades del proyecto.
La tecnología no elimina la necesidad de una planificación técnica rigurosa, pero sí proporciona nuevas herramientas para abordar superficies mayores con una metodología más organizada. El resultado es una mayor capacidad operativa para realizar levantamientos LiDAR con drones, reducir incidencias durante la captura y mantener criterios homogéneos de calidad en proyectos de gran extensión.