La monitorización multimodal combina diferentes sensores para mejorar la auscultación de puentes
La auscultación de grandes puentes está evolucionando hacia sistemas capaces de combinar diferentes tecnologías de medición. En lugar de depender de un único tipo de sensor, las nuevas estrategias integran fibra óptica, acelerómetros, sensores sísmicos, GNSS, LiDAR o sistemas de visión, permitiendo analizar desde los desplazamientos hasta las vibraciones y deformaciones de una estructura.
Esta tendencia ha tenido una presencia destacada en el European Workshop on Structural Health Monitoring (EWSHM 2026), donde se han presentado diferentes trabajos relacionados con la integración de tecnologías de sensorización y el análisis conjunto de datos.
Del control de puntos a la monitorización distribuida
Una de las principales limitaciones de los sistemas tradicionales de auscultación es que cada sensor proporciona información sobre una zona concreta de la estructura. La utilización de sensores distribuidos de fibra óptica permite ampliar considerablemente esta cobertura.
Un ejemplo reciente es el estudio realizado sobre el puente Blatnik, en Estados Unidos, donde se empleó fibra óptica distribuida junto con sismómetros de banda ancha para estudiar la respuesta dinámica de la estructura. El sistema permitió identificar características modales, detectar el paso de vehículos y analizar variaciones locales en la respuesta del puente. Los resultados fueron contrastados con acelerómetros convencionales y sistemas de monitorización del tráfico.
Este planteamiento permite obtener una visión más completa del comportamiento estructural y detectar cambios que podrían pasar desapercibidos cuando únicamente se controlan puntos aislados.
La fibra óptica como red de sensores
Otra línea de investigación especialmente interesante consiste en aprovechar fibra óptica de telecomunicaciones ya instalada como sistema de monitorización.
Un estudio publicado en agosto de 2026 en Nature Communications demostró la posibilidad de utilizar redes de fibra existentes para obtener información distribuida sobre el comportamiento de puentes. La investigación se probó en seis puentes de Estados Unidos y Corea del Sur y permitió obtener información sobre deformaciones dinámicas, desplazamientos cuasiestáticos y parámetros modales.
Una de las ventajas de este planteamiento es su capacidad para cubrir grandes longitudes sin tener que instalar un sensor independiente en cada punto. Además, una misma fibra puede recorrer diferentes estructuras, facilitando la creación de redes de monitorización a mayor escala.
Combinar sensores para detectar cambios
La verdadera evolución está en la fusión de datos procedentes de diferentes sensores.
La fibra óptica puede proporcionar información distribuida sobre deformaciones y vibraciones, mientras que los acelerómetros permiten estudiar respuestas dinámicas y los sistemas GNSS pueden aportar información sobre desplazamientos absolutos en puntos concretos. A estos sistemas se pueden añadir cámaras, LiDAR o sensores geotécnicos.
El análisis conjunto permite contrastar las mediciones y detectar cambios en el comportamiento de la estructura con mayor contexto.
Por ejemplo, una modificación localizada en la respuesta dinámica de un puente podría analizarse conjuntamente con las deformaciones medidas por fibra óptica y los desplazamientos registrados mediante instrumentación geodésica.
Una nueva generación de auscultación geométrica
Para la topografía y la ingeniería civil, esta evolución resulta especialmente interesante porque amplía el concepto tradicional de auscultación geométrica.
Las estaciones totales robotizadas y los receptores GNSS continúan siendo herramientas fundamentales para controlar desplazamientos y deformaciones con precisión. Sin embargo, su combinación con sensores distribuidos permite obtener información complementaria sobre lo que sucede entre los puntos de control.
El objetivo no es sustituir una tecnología por otra, sino crear redes de auscultación multimodales capaces de observar diferentes variables de una misma estructura.
Hacia una monitorización continua
La integración de sensores distribuidos, sistemas geodésicos y análisis automatizado también facilita avanzar hacia una monitorización prácticamente continua.
En EWSHM 2026 se han abordado precisamente líneas relacionadas con la integración de diferentes tecnologías de sensores, inteligencia artificial, IoT y métodos de análisis basados tanto en modelos físicos como en datos reales.
Para los puentes, esto abre la posibilidad de pasar de campañas periódicas de inspección a sistemas capaces de detectar cambios de comportamiento, localizar anomalías y generar alertas para una posterior inspección técnica.
La combinación de datos distribuidos y mediciones geodésicas puede convertirse así en una herramienta cada vez más importante para el mantenimiento preventivo y la gestión del ciclo de vida de grandes infraestructuras.