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LiDAR y arqueología: drones que desentierran la historia oculta bajo nuestros pies

La combinación de drones y tecnología LiDAR está revolucionando la forma en que exploramos el pasado. Recientemente, un equipo de arqueólogos ha conseguido identificar estructuras prehistóricas ocultas bajo la vegetación densa de los bosques en Europa del Este. Este tipo de hallazgos, imposibles de lograr con métodos tradicionales, muestran el poder de esta tecnología para revelar lo invisible.

 ¿Qué se ha descubierto?

En una investigación llevada a cabo en los bosques de Vânători-Neamț (Rumanía), arqueólogos emplearon drones equipados con sensores LiDAR para mapear grandes extensiones de terreno. Lo que descubrieron fue sorprendente: nueve fortificaciones circulares de la Edad de Bronce —de más de 5.000 años de antigüedad— que hasta ahora habían pasado completamente desapercibidas bajo el follaje del bosque.

Estos asentamientos defensivos estaban formados por fosos, murallas y recintos concéntricos que, desde el suelo, apenas eran perceptibles. Gracias al LiDAR, fue posible “eliminar” virtualmente los árboles del paisaje para obtener un modelo del terreno desnudo, revelando la geometría completa de estas estructuras ancestrales.

️ ¿Por qué LiDAR marca la diferencia?

El LiDAR (Light Detection and Ranging) se ha convertido en una herramienta fundamental para la arqueología aérea. Su funcionamiento se basa en emitir pulsos láser desde un dron hacia el suelo. Estos pulsos atraviesan huecos entre hojas y ramas, rebotan en la superficie terrestre y son recogidos por el sensor, generando una nube de puntos 3D que representa con gran precisión el relieve del terreno.

Ventajas clave del uso de drones LiDAR en arqueología:

  • Penetración del dosel vegetal: Detecta estructuras aunque estén ocultas por árboles o matorrales.
  • Cobertura de grandes áreas rápidamente: Ideal para zonas forestales o de difícil acceso.
  • Alta resolución topográfica: Permite interpretar formas sutiles del terreno, como terrazas agrícolas, muros y fosos.

 Implicaciones para la arqueología moderna

Este descubrimiento no solo aporta información valiosa sobre asentamientos antiguos, sino que también subraya cómo la topografía moderna puede contribuir al estudio del patrimonio histórico. Antes, estos trabajos requerían campañas intensivas sobre el terreno; ahora, gracias al LiDAR, se puede realizar una prospección exhaustiva sin alterar el entorno.

Cada día son más los arqueólogos que colaboran con topógrafos especializados en vuelos LiDAR para planificar excavaciones de forma más precisa y eficiente.


Una herramienta al servicio de la historia

Este caso es solo un ejemplo más de cómo el LiDAR está abriendo nuevas puertas en múltiples disciplinas. Desde arqueología y geología hasta ingeniería civil y gestión forestal, su capacidad para generar modelos topográficos detallados en condiciones complejas lo convierte en una tecnología imprescindible.